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Empire Records, de vuelta a los 90´s

Empire Records, de vuelta a los 90´s
Por Matías Rodriguez

Empire Records es un film de 1995, dirigido por el canadiense Allan Moyle y protagonizado por varias figuras nuevas en ese momento, Liv Tyler, Renee Zellweger y Rory Cochcrane entre los jóvenes y Anthony La Paglia entre los más experimentados.
El film es una calcomanía de los noventas, una de las típicas películas que los adolescentes de la época, amantes de MTV, Nirvana y los Red Hot disfrutábamos hasta el hartazgo. Nos identificábamos, no proyectábamos en ellos y en su idea no de cambiar el mundo, sino de cambiar ellos mismos en un mundo que no tiene remedio.
La peli cuenta la historia del grupo de empleados de una disquería de las clásicas que está a punto de desaparecer a manos de una cadena multinacional. Es llamativo como los adolescentes soñadores y locos intentan desesperadamente defender el pasado, porque aquella tienda si bien formaba parte de su presente laboral también formaba parte del pasado de mundo, de una tienda creada en 1959 según el propio cartel y llena de recuerdos musicales, los cuales tienen que defendidos ante el avance del capitalismo brutal de los noventas.
La historia comienza con Lucas (Rory Cochrane), quien por primera vez es designado para cerrar la caja y la tienda. Una vez que se hace con el dinero de la recaudación, se entera que los dueños estaban planeando vender la tienda y así convertir a la clásica “Empire Records” en una tienda más de la cadena “Music Town”. Al ver esto, Lucas decide ir al casino para apostar los 9000 dólares y multiplicarlos para así salvar a la tienda. Si, como se imaginaran pierde todo el dinero y desaparece.
El otro día, la tienda vuelve a abrir sus puertas y no pasara mucho hasta que Joe, el encargado se entere del problema y se termine de configurar el conflicto principal de la película. De igual manera, casi inmediatamente se empiezan a desarrollar líneas argumentales secundarias relacionadas con todos los trabajadores de la tienda. Principalmente porque para la tienda es “El dia de Rex Manning”, una especia de ídolo del pasado, mezcla de Barry White con los Modern Talking quien estará firmando discos en la tienda. En torno a él, se desarrollara esta línea secundaria debido a que el personaje de Liv Tyler esta secretamente enamorada de él, porque Gina (Renee Zellweger) enojada con su amiga se meterá en el medio entre los dos y porque AJ, otro de los compañeros está enamorado, también en secreto, de Liv. Además, cada uno tiene sus objetivos y conflictos propios; Deb intentó suicidarse; Antony La Paglia odia su trabajo y la representante de Manning también odia lo que hace, un ladronzuelo hace de todo para formar parte del grupo de empleados ejemplares de Empire Records y Gina quiere ser cantante pero no se anima. Ah, y además esta Mark, el loquito del grupo quien dentro de su locura, es a quien se le ocurre la idea que finalmente salvara a la tienda.
A medida que van explotando los conflictos, vamos viendo que la acción de Lucas no tiene vuelta atrás y que la tienda ya no será la misma nunca más. Rex Manning, la pseudo estrella de la música es rebelada en su condición de fiasco y hasta él mismo termina reconociéndolo. Liv Tyler y Renee Zellweger terminan resolviendo sus conflictos sentimentales y la misma Liv termina dándose cuenta que el amor de A.J era lo que estaba necesitando para su vida. Hasta Joe encuentra el amor y re descubre su pasión por la música luego de que en una mega fiesta al final de la película, el grupo termina recaudando no solo para reponer el dinero perdido por Lucas sino también para terminar comprando la tienda a un precio muy económico a un dueño que no quiere saber más nada con el negocio.
Lucas, finalmente termina revelando su plan secreto, transformándose en un suerte de Dios que todo lo sabe y que oculta sus intenciones hasta el final de la historia. Resulta que siempre había tenido un plan para hacer explotar todo, sacudir los cimientos del capital y lograr salirse con la suya, salvando la tienda y el trabajo de sus amigos.
El happy ending, es consecuencia lógica de los films clásicos hollywoodenses, en donde sin importar que tan graves y complicadas sean las tramas, los personajes siempre terminan entendiendo todo y las cosas se van dando de manera que todo se resuelva al final, para que todo vuelva a una nueva normalidad cumpliendo los verdaderos sueños de los protagonistas. En el final de la peli, el grupo completo termina bailando en la terraza del edificio contentos por la tarea cumplida, fuera de la narración, en una suerte de despedida al estilo de los film de Bollywood para que el público aplauda de pie a los actores.
Damn the man, save the Empire!!

The Breakfast Club, estereotipos de juventud.

El 16 Mayo de 1985 se estrenó en la Argentina “The Breakfast Club” o mejor conocida en estas latitudes como “El club de los cinco”. La película, dirigida por John Hughes, cuenta las desventuras de un grupo de cinco adolescentes que deben cumplir detención un sábado por la tarde recluidos en la biblioteca de la escuela. El film se convirtió en un film de culto y en una de las películas más características de la década del 80.
Bajo la tutela de Paul Gleason, estuvieron Molly Ringwald en el rol de Claire (La princesa); Ally Sheedy como Allison (La loca); Anthony Michael Hall como Brian (El cerebro); Emilio Estévez como Andrew (El atleta) y Judd Nelson como Bender (El criminal).
Entre las cosas curiosas que podemos recordar en la creación de este clásico, podemos ver que el  director John Hughes escribió el guión completo en un solo fin de semana y que logró convencer a los inversores con el bajo costo que iba a tener la película (solo 1 millón de dólares) diciéndoles que de ser un fracaso sería poca plata la que se perdería. 
En una producción donde el director estaba abierto a posibles cambios, fue Ally Sheedy quien sugirió que la película comenzara con la cita de la canción “Changes” de David Bowie. Además, se barajaron diferentes nombres para el film, como “The Lunch Bunch” o “Library Revolution”.
En cuanto a los actores, si bien Anthony Michael Hall y Molly Ringwald si tenían 17 años, los demás eran bastante mayores ya que Emilio Estévez y Ally Sheedy tenían 23 y Judd Nelson 26. Además entre los que no pudieron ser de la partida encontramos que Rick Moranis iba a interpretar al conserje pero luego fue cambiado a último momento. Lo mismo sucedió con el personaje de Bender, el cual estaba entre Nicholas Cage, John Cusack y el mismo Judd Nelson. Cuando se pensaba que Cusack ya tenía el papel abrochado, el director lo cambio a último momento por Nelson debido a que no consideraba que Cusack pareciera lo suficientemente peligroso. Incluso Emilio Estévez fue originalmente pensado para ser Bender, pero luego se lo cambio por el personaje de Andrew, el atleta. Molly Ringwald era la elegida originalmente para interpretar a Allison, pero ante el ruego incesante de la actriz que quería ser Claire, su papel fue cambiado y Ally Sheedy terminó siendo Allison. Además de Ringwald, Jodie Foster, Robin Wright y Laura Dern audicionaron para el papel de Claire.
 
 
 
 
Durante el rodaje y para mantenerse en papel, Judd Nelson hostigó incansablemente a Molly Ringwald fuera de escena pero el director tuvo que intervenir y amenazar con despedirlo para que cesara. Además, por pedido del director, tanto el elenco como el equipo técnico debían almorzar en la cafetería de la escuela.
Lo interesante de los diálogos es que varias de las mejores escenas de la película fueron improvisadas por los actores, incluso en la que están sentados en circulo y confesando sus mas profundos secretos y miedos. Esto llama la atención porque es una escena larguísima y muy compleja.
Por último, cabe hacer una mención a otro clásico de los ochenta, que fue la canción compuesta especialmente para la película por la banda Simple Minds llamada "Don´t you", transformándose en el único N° 1 que tuvo la banda en toda su historia.


Para finalizar les dejamos algunas imagenes iconicas de la película: